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Aquello que es diferente, interesa. Ser originales y destacar desarrolla nuestra marca personal. Debemos dejar nuestra huella en los demás, de ser recordado y relacionado con cualidades positivas.

El concepto de Marca Personal surge del mundo del marketing en Estados Unidos, conocido como personal branding. Consiste en vernos a nosotros mismos como una marca comercial y conseguir atraer a otros para que nos contraten o bien para que nos perciban de una determinada manera. La marca personal es una sensación inmaterial que creamos en el resto, una imagen mental con la que nos recuerdan cuando no estamos presentes. No se trata de simular quien no somos.

Un buen ejemplo de marca es el publicista Risto Mejide. Independientemente de que te guste más o menos el personaje, lo cierto es que no deja indiferente.

El término ha cobrado vida últimamente gracias a las redes sociales que se han convertido en un lugar idóneo para fomentar esta identidad digital. Ser bueno en algo, ya no es suficiente. Hay que hacerlo saber. Tenemos que identificar nuestros valores, lo que podemos aportar y comunicarlo.

Si queremos definir bien nuestra marca personal es aconsejable:

  • Marcar unos objetivos y trazar una estrategia.
  • Definir el entorno donde posicionarnos.
  • Identificar el elemento diferenciador, lo que te hace sobresalir y puedas explotar.
  • Ser honestos, auténticos y generar empatía.
  • Por último, comunicarlo.

Una manera de dar a conocer nuestra marca personal puede ser mediante el Videomarketing. Esta herramienta implica usar el vídeo para poder promocionar nuestra marca. Partimos con ventaja desde el principio: el videomarketing no está muy extendido y los contenidos en formato audiovisual son los más demandados por los usuarios, dan vida, credibilidad y confianza.

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Además, hacer un vídeo de calidad es cada vez más sencillo. Lo que requiere más trabajo es conseguir ser efectivo. Nuestro vídeo tiene que tener un toque original, esto hará que desde un principio la persona que nos esté viendo se interese. Nos diferenciará del resto. Debemos ser breves, quedarnos con lo más característico o importante de nosotros. Un vídeo entretenido y que al mismo tiempo esté integrado en una estrategia. En definitiva, tiene que producir sensaciones, crear reacciones, provocar interacción.

YouTube lo ha cambiado todo. Ha transformado la forma de consumir los contenidos de la red. Hace unos años toda la información que se consultaba estaba en formato de texto y ahora un 80% de los contenidos que consumen los internautas son audiovisuales. YouTube, que es el primer motor de búsquedas, y las redes sociales una plataforma potente de difusión, hacen posible que hoy podamos llegar con nuestras publicaciones en Internet a millones de personas.

No debemos olvidar que hay mucho más detrás de las palabras y que un currículum no es sólo una trayectoria profesional. Por eso, el vídeo nos da la posibilidad de leer entre líneas esas ganas, y demostrar quienes somos.