Cosas que las nuevas marcas debieran saber sobre el SEO…

Cosas que las nuevas marcas debieran saber sobre el SEO…

“¿Cuánto crees que tardará el SEO en hacer que mi nueva empresa aparezca entre las primeras páginas de Google?” me preguntaba recientemente un cliente. “Ni lo sé yo, ni lo puede saber nadie. Tan siquiera Google”, le contesté. “Solo te puedo decir que si no nos preocupamos en trabajar el SEO, no aparecerás nunca”.

Todos estamos de acuerdo en que aparecer en una buena posición dentro del SERP (página de resultados del motor de búsqueda) de Google es algo básico para los intereses de cualquier empresa con presencia en la Red. Pero para conseguir posicionar bien, es importante conocer el funcionamiento de los motores de búsqueda, que se basa en tres procesos primordiales: rastreo, indexación y clasificación (o Rankeo, que tengo entendido que como palabra mola mucho más).

Durante la fase de rastreo, el crawler (software que rastrea webs) analiza una URL, sus contenidos, los metadatos… y almacena toda esa información en una base de datos. La mayor parte de los esfuerzos del SEO se centran en conseguir facilitar la labor a este husmeador incansable de Google, máximo exponente de lo que conocemos como Inteligencia Artificial, para entregarle los contenidos de la forma y manera que entendemos que se le antojan más apetitosos, y con los que mejor pueda dar respuesta a las solicitudes inquisitivas de su público objetivo, que también es el nuestro.

Los otros dos procesos son fundamentales para contextualizar todo el proceso: una vez que una página está indexada en una categoría relevante es apta para aparecer en búsquedas, aunque nada garantiza que los usuarios puedan llegar a verla en las primeras páginas del SERP. Con respecto a la clasificación, los motores de búsqueda muestran el resultado que han indexado según lo que entienden que tiene de mayor a menor relevancia para los internautas. Esta clasificación se basa en los datos que se recibieron durante la fase de rastreo, pero también en la manera en la que los usuarios responden ante ciertas opciones de navegación, el tráfico que existe hacia una la web, la cantidad de información de que dispone, con qué frecuencia se actualiza, el tráfico que se recibe desde páginas que tienen una buena autoridad… es dentro de los intestinillos de estos algoritmos donde se obra el milagro… o no.

Las marcas establecidas y la posición “cero”

Aparecer en la primera página de resultados, o en la codiciada “posición cero”, es un reto extraordinariamente complejo, y si hablamos de términos de búsqueda comunes, prácticamente imposible para una empresa advenediza. Y esto es porque por bien que haga una agencia SEO sus labores con respecto a la optimización on page y el SEO off page, la experiencia de usuario (UX) y el tráfico son fundamentales para la filosofía de funcionamiento del servicio de Google. Esto implica que es importante mantener las páginas actualizadas y ofrecer información relevante para los usuarios, creando flujos de interés que serán tenidos en gran consideración por el algoritmo de clasificación. Las marcas establecidas lo saben y trabajan constantemente para mantenerse en las posiciones principales del SERP. Si no lo hiciesen, no durarían en tan privilegiadas posiciones durante mucho tiempo.

Pero, ¿Por qué no funciona esto para las marcas de reciente creación?

SEO y SERP

Nuestro cliente, Babcock Valves, en la primera página del SERP de Google, con un término genérico de su sector, que entrega casi 350.000.000 resultados. Si quieres conocer el case study de este proyecto web, haz click sobre la imagen.

Conseguir estar en las primeras posiciones es como intentar sacar unas oposiciones para las que hay 10 plazas y se presentan 40.000.000 de opositores.

En posicionamiento SEO se vende bastante humo, la verdad. Conseguir estar en las primeras posiciones es como intentar sacar unas oposiciones para las que hay 10 plazas y se presentan 40.000.000 de opositores. Y aún así, hay muchas agencias SEO que se atreven a garantizar un posicionamiento en la primera página. Es tan cierto que sin estudiar es imposible sacar la plaza, como también lo es que hacer un examen impecable tampoco garantiza el resultado, que es lo que los clientes quieren oír.  Es por esto que, para una nueva marca, el SEO tiene muy pocas posibilidades a corto plazo (esto es una manera suave de decir que no tiene ninguna), a no ser que estemos hablando de productos o servicios absolutamente de nicho. Las páginas por debajo de cierto umbral de tráfico se ignoran esencialmente durante el proceso de “rankeo” de términos de búsqueda de alta competencia. Si no hay tráfico hacia el sitio no se obtendrá una buena clasificación en búsquedas generales de importancia crítica y alto nivel de demanda. ¡Ojo! Esto no quiere decir que una buena estrategia SEO no sea importante. Quiere decir que, para que funcione, necesita apoyo externo y bastante tiempo de maduración.

Esto hace que sea muy complicado trasladar una estrategia de éxito de un cliente a otro. Las nuevas marcas necesitan una estrategia propia que debe planificarse para su funcionamiento en el largo plazo.

Opciones para las marcas de reciente creación

Para cualquier marca de nueva creación, la generación de contenidos de interés para su público debe ser la máxima prioridad. Hace un tiempo el mantra era “link buildinglink building…” pero hay que hacer un pacto con la realidad: “contenido, contenido, contenido”. Esto pueden ser publicaciones (de interés, ¿eh?, que hay que currárselo) en el blog, contenidos de video en youTube, encuestas que provoquen discusiones en twitter, promociones en Facebook o imágenes cuidadas en Instagram. Para generar tráfico a una web lo más importante es que, el que llegue, se vaya con la sensación de que ha merecido la pena pasar por ahí y que le queden ganas de volver. Las páginas con una tasa de rebote del 90% no posicionan en las primeras páginas de Google. No señor. Entonces: ¿Que pasos debería seguir una marca de reciente creación para ir consolidando, poco a poco, su espacio?

  1. Entender a la audiencia. Antes de realizar cualquier estrategia de comunicación es necesario un primer acercamiento trazando un perfil de lo que hoy en día se ha dado en llamar “buyer persona”. ¿A tu target le interesa relacionarse en Facebook? ¿Son mujeres que sortean la pandemia asomándose a la ventana de TikTok? ¿Son estudiantes que comparten memes divertidos o varones de mediana edad que se pirran por historias de cachorritos? ¿Adolescentes que tragan videos de ciencia en YouTube o sexagenarios ávidos de escuchar un podcast sobre salud y bienestar? Experimenta con distintas redes sociales, con tu blog, con el formato y el contenido de tus comunicaciones y mide siempre los resultados. Si algo ves que funciona por encima de la media, sigue por ese camino. Ni lo dudes.
  2. Que te vean como un experto. ¿Qué le interesa a tu audiencia de tu sector? No cometas el error de mostrar solo información promocional. Ni tu abuela querría pasarse todo el día oyendo hablar de ti. Si te estás vendiendo todo el rato… ¡apestas!. Un truco para saber si te estás pasando: ¿Los contenidos que produces son útiles para ti o para tu público? Si lo son para tu público, ¡enhorabuena!. Sigue por ahí. Comprométete con ellos más allá del proceso de venta y éste acabará por producirse. ¿Vendes tablas de surf? Informa sobre campeonatos, moda, tendencias, paraísos, accesorios… cuando necesiten una tabla se acordarán de ti.
  3. Maximiza tu presencia en Redes. Aunque te parezca una pérdida de tiempo. Comienza por LinkedIn, Facebook, Instagram… estudia dónde tiende a pacer su audiencia. Interactúa con ellos, comparte enlaces y dirige tráfico a tu web. Al crawler de Google le encantan las Redes Sociales. Concede mucha autoridad al tráfico que llega desde ellas. Comparte vídeos, carruseles, las publicaciones de tu blog… genera un ecosistema digital que, a la vez que se consolida, realimente tu posicionamiento en la clasificación de Google.
  4. Produce contenidos que apetezca compartir. Si estudias bien a tu público igual descubres que las cosas que comparten no coinciden estrictamente con sus necesidades. Crear publicaciones pensando en que se puedan compartir es el primer paso hacia el marketing viral; una criatura extraña y hermosa que se oculta en los recovecos de los caminos y que, en ocasiones, se deja ver en todo su esplendor. A más audiencia más posibilidades de obtener seguidores y, con ello, más enlaces y mayor potencial de tráfico hacia la web algo que, cabe recordar, “pone” bastante al spyder de Google.
  5. Combina el SEO con el SEM. Siempre se ha dicho que el SEM no favorece el SEO y eso es una verdad a medias. Directamente no lo hace, pero el marketing en motores de búsqueda es la manera más rápida de generar tráfico a unos contenidos que no lo tienen y, por lo tanto, de se pueda llegar a generar eso que se ha dado en llamar “engagement” y que significa que lo que ofreces le mole tanto a tu público objetivo que acabe aumentando su nivel de compromiso con tu marca. Si a través del SEM generas seguidores y a través de tus seguidores generas tráfico, ganarás puestos en la clasificación de Google y, por tanto, el SEM estará favoreciendo indirectamente el SEO. Sé que lo que he dicho suena a pecado, pero es la verdad. Y esa es la manera que tienen las nuevas empresas de ganar notoriedad en la Red, sin entrar en arriesgadas estrategias de compra de links “do follow”, que aparecen a miles de un día para otro, desde páginas de dudosa reputación. Pagar para que te hagan caso. Ni más ni menos. Es probable que pase bastante tiempo hasta que se vean resultados reales desde el punto de vista SEO, pero centrarse en crear una la huella digital y combinarla con una estrategia de venta agresiva puede permitir a estas marcas luchar por las posiciones de cabeza del SERP a futuro.

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8 síntomas que indican que necesitas una nueva web

8 síntomas que indican que necesitas una nueva web

 

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Tanto la tecnología como los hábitos de tus clientes evolucionan de manera muy rápida. Y con la situación creada por la pandemia, esta progresión ha dado un salto de dimensiones geométricas. Tanto es así que las páginas web de muchas empresas han dejado de ser una herramienta al servicio de la consecución de sus objetivos para pasar ser, en el mejor de los casos, un detalle vintage con un logotipo reconocible o, en otras muchas ocasiones, una injusta carta de presentación para las empresas que las mantienen.

En Carvajal&Portell sabemos que una web puede llegar a producir efectos inversos a los que persigue. No hay nada peor que el público al que pretendes llegar se lleve una visión equivocada en su primer contacto con tu empresa y es que no hay que olvidar que, en la Red, tu web es quien defiende tus intereses frente a la competencia.

Si no tienes claro de cuál es el estado de salud de tu web, te podemos señalar 8 síntomas que, probablemente, te ayuden decidir si no va siendo hora de que tu página web se gane un merecido descanso, de que la dejes ir hacia la luz blanca 😉.

1 A veces, no hay quién la entienda. No es full responsive. Más del 60% de las consultas en internet se hacen a través de dispositivos móviles. ¿Puedes permitirte perder al 60% de tus posibles clientes? Tu web tiene que estar preparada para entregar los contenidos de manera legible a cualquier usuario que esté navegando desde su teléfono. Si no lo hace, no hace falta ni que sigas leyendo: empieza a trabajar en una nueva versión. En Carvajal&Portell no solo desarrollamos proyectos responsive, sino que los optimizamos específicamente para cada dispositivo, adaptando tipografías, secciones, contenidos, menús, medios… buscando que funcionen de la mejor manera posible en cualquier pantalla.

2 Es un verso suelto. No está alineada con tu identidad corporativa. En ocasiones nos encontramos con empresas que han cambiado su identidad corporativa o su arquitectura de marcas y no han trasladado esos cambios a la web. Para la mayor parte de las empresas, su principal vía de comunicación es digital. Si la mayor parte de tu audiencia recibe señales contradictorias, ni tu inversión en la nueva imagen habrá merecido la inversión, ni vuestra web estará alineada con la estrategia de marca.

3 No la tocan ni con un palo. Tu tasa de rebote está por las nubes. Si no tienes datos de analítica de tráfico web ya es una mala señal, pero si tu tasa de rebote es alta, puedes sospechar que algo va mal: tal vez la navegación sea confusa para el usuario, las imágenes resulten poco profesionales, el contenido se entregue de manera poco interesante, falten funcionalidades demandadas por tus clientes, la tipografía resulte ilegible… empezar de nuevo es una excelente oportunidad para hacer las cosas de manera óptima.

4 No es tuya. No puedes actualizar tu propio contenido. Tu web es uno de los medios propios de tu empresa. Tal vez el principal. No dejes que nadie lo secuestre. Debes tener la posibilidad de trabajar sobre los contenidos, generando información actual y atractiva para tu público. Tienes que tener acceso a un gestor de contenidos que te permita mantener la información actualizada sin tener que pasar por caja cada vez que quieras hacer la más mínima modificación. En Carvajal&Portell ofrecemos formación a nuestros clientes para que puedan hacer elementales tareas de actualización sobre los contenidos de sus webs. También trabajamos con CMS de código abierto para que no te conviertas en un cliente cautivo. Si te quedas es porque estás a gusto.

5 Es un auténtico laberinto. La navegación puede llegar a ser confusa. Elige siempre la forma más sencilla posible de entregar tu mensaje. Cada vez que un usuario tiene que hacer clic en uno de los enlaces internos de tu web corres el riesgo de perderlo. Mensajes ocultos o inaccesibles, falta de jerarquía en el orden de los contenidos, ausencia de llamadas a la acción… una nueva página web nos permite trabajar en una experiencia de usuario más fluida, y sus efectos tendrán un reflejo directo en la comunicación con tus clientes.

6 Te deja en mal lugar. ¿Te estás quedando atrás con respecto a tus competidores?. Ante quien no te conoce de nada, simplemente eres lo que pareces. Una web con un aspecto acorde a lo que los usuarios esperan, te ayudará a posicionarte en el top of mind durante los procesos de búsqueda de información de tus clientes potenciales. Una empresa que descuida su canales propios puede dar transferir esa sensación de dejadez a otros ámbitos de su desempeño. Y eso, por injusto que parezca, es un hecho.

7 Permanece en el olvido. En tu día a día nunca hay nada que te recuerda a vuestra web. ¿De verdad? Pues entonces algo está fallando. Tu web es una poderosa herramienta comercial. Por fuerza tiene que generar algún tipo de input y si no lo hace, es que no está cumpliendo su función. Consultas, solicitudes de presupuesto, subscripciones a tus campañas de emailing, comentarios de tus clientes… ¿Que hace mucho que no sabes nada de ella? ¡A saber lo que estará haciendo! Seguramente nada bueno.

8 No te sientes representado. ¿Crees que tu página web es digna de tu empresa? Si dudas en la respuesta, es que simplemente tu web no representa vuestras capacidades, experiencia, vuestra razón de ser como empresa. Si no estás orgulloso de tu propia web, es que probablemente sea necesario que le des una vuelta. Y cada día que pase, es una oportunidad perdida. Si estás pensando en cambiar tu página web, estaremos más que encantados de hablar contigo.

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Roboadvisor: ¿En serio?

Roboadvisor: ¿En serio?

¿Cómo puede un banco anunciar un servicio cuyo naming empiece por Robo? ¿Es un chiste? ¿Una cruel ironía?

Los “Robo Advisor” están de moda. La utilización de Inteligencia Artificial para gestionar fondos de inversión pasiva ha ido creciendo exponencialmente haciendo que la banca tradicional, en vista que les estaban comiendo el pastel, haya decidido sacar sus propios productos de inversión indexada.

En un país como el nuestro, asociar un sector como el de la banca a algo que empiece con el prefijo “robo-” es, sin duda, una apuesta de valientes.

Uno de los primeros en promocionar su servicio fue Openbank. Aún recuerdo el día en el que vi por primera vez a Pablo Motos anunciando Roboadvisor con una sonrisa de oreja a oreja. Sonrisa que tal vez intentaba esconder una carcajada. Lo primero que pensé fue: ¿En serio? En un país como el nuestro, asociar un sector como el de la banca a algo que empiece con el prefijo “robo-” es, sin duda, una apuesta de valientes. ¿No podían haber pensado algo más sutil, en plan SmartAdvisor o IntelligentInvestor…? Yo que sé, cualquier cosa, menos hablar de robos; que no de robos a bancos, sino que de un servicio de robos ofertado por la propia banca. Así, por la cara. Sin tapujos ni eufemismos. Todo por ahorrarse una “t”. RobotAdvisor no hubiese sido tan arriesgado y hubiera funcionado perfectamente.

Pero bueno, alguien en un despacho tomó su decisión. Si el término Robo Advisor ya se había generalizado en el sector y también entre los inversores -principales clientes del servicio- ¿para qué cambiarlo? En publicidad sabemos que hay tres maneras de capilarizar un mensaje: ofreciendo un contenido novedoso e interesante -algo francamente difícil-, a través de una creatividad brillante o repitiéndolo machaconamente hasta que sea parte inherente a tu día a día; algo así como un “buenaaaas”. En este caso, Openbank ha tirado un poco de la primera y bastante más de la última alternativa para conseguir afianzarse como uno de los principales operadores de carteras de inversión de gestión pasiva, a través de su servicio de asesoría robótica.

Aún así, no digo yo que sea una estrategia de branding tan arriesgada como la que tomaron en su día al bautizar al Banco Mediolanum, la verdad, pero sí que creo que alguien del departamento de marketing ha tenido que pasar más de una mala noche hasta ver que la cosa iba tomando su rumbo.

 

Los cineastas de mañana, en el TikTok de hoy

Los cineastas de mañana, en el TikTok de hoy

Reconozco que me gusta estar atento y curiosear para ver lo que se cuece alrededor de las redes sociales que se van haciendo un sitio en la short list del gran público. Reconozco también, que no siempre las entiendo. Reconozco una vez más que, en su día, Musical-ly no me llamó excesivamente la atención; y es que la entendí como algo muy ligado al ámbito de la “performance” musical, muy del gusto oriental. Algo así como un karaoke con stickers de animalitos amarillos con bocas desproporcionadas. Sin embargo, tras su compra por parte de Bytedance y su unión a TikTok, la cosa empezó a cambiar. Y mucho. Y rápido, que es como cambian las cosas en redes sociales.

No quiero con esto decir que una parte de TikTok no siga siendo una escuela monocorde y repetitiva de tutoriales de #suffledance, de #reggaeton, un escaparate de adolescentes, y no tan adolescentes, en poses sugerentes o un almacén de #rooftopers y #daredevils mirando al infinito, bajo la lluvia, desde la cornisa de un rascacielos de Shanghái mientras suena algo de dubstep, no sé: Alan Walker, por ejemplo.

TikTok te ofrece lo que te gusta, lo que más tiempo dedicarías a ver, independientemente de si viene de alguien a quien sigues o no.

Lo que sí que veo, y con cierta satisfacción, es la aproximación de jóvenes creadores a la producción y a la edición de vídeo: a la generación de contenidos audiovisuales más complejos con medios irrisorios. Esto abarca todos los ámbitos: guionistas, directores, técnicos de montaje, iluminadores, actores… gente que con muy pocos medios llega a generar resultados espectaculares. Se nota que TikTok ha crecido al albur de otras redes de contenido audiovisual, que muchas de sus cuentas son spin-offs de Youtube o espacios que buscan redirigir tráfico hacia Instagram, pero la diferencia con las otras redes es que su endemoniado algoritmo es tan sumamente eficiente y su velocidad de entrega de contenidos, acelerados casi de manera geométrica, te mete en un entorno tan trepidante y adictivo ante el que es difícil no sucumbir. ¿Dónde está la clave? TikTok te ofrece lo que te gusta, lo que más tiempo dedicarías a ver, independientemente de si viene de alguien a quien sigues o no. Si te gustan mucho, ya les seguirás y, si no les sigues, tampoco te preocupes, que te seguirán apareciendo.

Y entre toda esta ciclogénesis de contenidos, destacan tendencias muy centradas en la producción audiovisual, como los #transitioners, con más de 6 billones (con “b”) de visualizaciones: especializados en hacer transiciones entre distintos planos que hacen que “La soga” de Alfred Hitchcook llegue a parecer lenta como la misa del Gallo. También destacan los que se especializan en “literales”, en los que la imagen debe acompañar a la letra de la canción que está sonando o los especialistas en loops, en el que es fácil quedarte viendo una y otra vez el mismo vídeo de 15 segundos sin darte cuenta de que ya ha terminado…  También es fácil encontrar fotógrafos o especialistas en vídeo que desarrollan sus propios tutoriales para difundir su know-how, y ver después a un sinfín de seguidores poniendo en práctica lo aprendido y compartiendo los secretos de la producción a su vez.

Y no quiero olvidar a los generadores estrictos de contenidos, que con poquísimos medios son capaces de mantener una legión de seguidores gracias a lo rápido, desenfadado y natural de sus propuestas. ¿Y cuál es la diferencia con Youtube? La velocidad. Historias completas en 15 segundos. En un minuto, a lo sumo. Siempre hay tiempo para una más. Siempre hay tiempo para seguir perdiéndolo en TikTok. Me recuerda al viejo slogan de las patatas Lays: ¿A que no puedes comer sólo una?

Todo esto me hace pensar en los cineastas de mañana. Seguro que muchos de ellos están floreciendo en el TikTok de hoy.  Acostumbrados a sacar chispas con escasos medios, ¿qué no harán en unos años a nada que consigan financiación? No puedo evitar pensar que serán producciones en las que la naturalidad será un valor, también serán rápidas, trepidantes, reflejos críticos de la realidad y sobre todo, rebosantes de creatividad. Eso pienso. Luego, ya será lo que tenga que ser. O no.

Covid-19: todos podemos hacer algo

Covid-19: todos podemos hacer algo

Cuando empezó la situación de confinamiento por la pandemia del coronavirus empezamos a ver que algunas empresas, como Inditex, Seat, Mango, L’oreal, El Corte Inglés, Pernod Ricard… ponían su capacidad logística y productiva al servicio del bien común. Además de estas grandes empresas, un sinfín de pequeñas y autónomos se pusieron también manos a la obra, convencidos de que este problema lo resolvemos entre todos. Y de igual manera nos pusimos a pensar cómo podíamos nosotros aportar nuestro pequeño granito de arena.

Somos muy pequeños, pero ganas no nos faltaban. Es esas estábamos cuando nos topamos con una iniciativa en LinkedIn que nos pareció perfecta para la situación por la que estábamos pasando: Opensalud abría su plataforma para que médicos, psicólogos y nutricionistas ofreciesen servicios de teleconsulta gratuita.

Opensalud ofrecía una plataforma de consultas a través de ordenadores, tablets y móviles, a médicos que quisieran ser voluntarios durante la crisis del Coronavirus. 

Opensalud es una plataforma que permite hacer consultas médicas a través de dispositivos móviles y que cuenta ya con más de 400 profesionales registrados, aunque esta cifra cambia día a día. Normalmente, los médicos pagan un canon a la plataforma para contar con un canal alternativo con el que dar asistencia a sus clientes, que es complementario a sus consultorios. Tiene como ventajas la inmediatez, la comodidad al evitar desplazamientos, la facilidad de uso y permite descongestionar las consultas físicas. Pero en éste caso, además, evita que exista el contagio entre médico y paciente, con lo que impide la propagación del virus y permite estar en activo a doctores que, por constituir grupos de riesgo, no pueden estar en primera fila.

En Carvajal&Portell nos ofrecimos para desarrollar la campaña de Opensalud en redes sociales

Además, desde Opensalud no solo buscaban médicos, sino que también psícólogos e iban un paso más allá: nutricionistas. De esta manera nos dijeron que podían dar apoyo a las personas que hubiesen perdido un ser querido en esta situación tan dramática, que impide dar a los fallecidos un último adiós en condiciones, y también velar por las personas que nos encontramos en situación de confinamiento, a los que esta situación de vida sedentaria, sin duda, nos pasará factura.

La idea es mantener la iniciativa mientras dure la crisis y, como agradecimiento a los voluntarios, Opensalud les permitirá usar su plataforma de manera gratuita hasta final de 2021.

Desde Carvajal & Portell nos pusimos inmediatamente a su disposición para desarrollar gratuitamente la campaña que permitiese hacer llegar el mensaje por medio de RRSS -principalmente LinkedIn, Instagram y Facebook- y les brindamos toda nuestra colaboración, bastante escasa, por cierto, pero colaboración al fin y al cabo. Y es que si entre todos sumamos un montón de pequeñas iniciativas, seremos capaces de alcanzar cualquier meta que nos propongamos.

#YoMeQuedoEnCasa

Artículo publicado en El Conficencial sobre la iniciativa de Opensalud.

 

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